de celofán...

"No te quedes inmóvil al borde del camino... No congeles el júbilo... No quieras con desgana... No te salves ahora... ¡Ni nunca!... No te quedes sin labios... No te duermas sin sueño... No te pienses sin sangre... No te juzgues sin tiempo... Pero si, pese a todo, no puedes evitarlo... Entonces, no te quedes conmigo..." Fragmento: Mario Benedetti.

20091028

No Te Desnudes de Mí...





No te desnudes de mí.
No te desnudes de mis ojos.
No te desnudes los labios de mis besos...

No te desnudes tan sólo para provocarme...



Más bien, vísteme con tu aroma de sudor y café...
Y déjame a mí vestirte con palabras y una guitarra.

Deja que mis manos sean como seda sobre tu vientre.
Deja que te cubran mis deseos de verte alegre...
Mis deseos de ti... De tus dedos entre los míos.

Ya no sé cantar... Lo olvidé hace poco...
Pero ahora intento ser aire para soplar en tu oído.
que me escuchas, pero no reconoces quién está ahí... a tu lado.

Mis manos, olvidaron también cómo viajar a través de la distancia,
ya no quieren terminar aferrándose nada más a recuerdos de tí...
Porque te necesitan de carne y hueso, real... Dulce.

No más olvidos a medias.
No más botellas de vino abiertas y derramadas...
Tampoco quiero apariencias, no me hagas creer que estás... Cuando ya te has ido.

Por eso... No me desnudes tu alma...
Justo así, ahora... Si ya sabemos que la has vendido.

No te desnudes de sueños...

Sé otra...
U otro...
Y de otro... De Otros...
De todos...

Pero no seas nunca... Una que no quieras ser.

20090823

Vértice: ¿Dónde está el Mic?


Alineación a la derecha





"Son dos... Las caras de L-a L-u-n-a son dos...
Hay secretos en el fondo del mar...
Personas que me quiero llevar...
Aromas que no voy a olvidar...
Silencios que prefiero callar,
mientras vos jugás..."

Fito Páez.

20090710

El Corazón del Sol: Entre Luces

"(...) Aún podemos ser Libres dentro de una Canción..."
Lo dijo alguien más...




Tengo el sol...
Tengo el cielo en mis manos...

Atrapo el azul entre mis dedos,
y me hago grande a través del cristal de una ventana...

Tengo el fuego,
tengo el corazón del sol...
Se me desangra en las manos,
se me derrite de impaciencia,
susurra en mi piel...
Habla de una Ausencia...

Me levanto del suelo,
capturo su imagen con una mirada...
Y me llega el recuerdo de una sombra...
Hay un vacío, una brisa fría,
un manto obscuro,
sin sentido...

Las almas han sido tomadas por las flores...
Y tan sólo nos resta esperar,
aunque hay una duda, un dolor,
un sabor azul que quedó después del adiós...

Ahora algo habita el cielo,
y aquel corazón amargado, sabe que no es él...
Sabe que fue agarrado por sorpresa,
que nadie más lo vio caer...

Ni siquiera yo...
Pero lo recibo, lo consuelo,
trato de encenderlo de nuevo...

Busco un fósforo...

Pero nada...

No encuentro ni uno...

Olvidé que hace tiempo...

Ya no fumo...

Ya no guardo esperanzas debajo de las sábanas...
Ni reciclo la basura en mi cabeza...
Y esta vez, nada más por esta vez...
Ya no podré hacer que amanezca... Así que, por favor no me culpes...




Ya no fumo...

20090701

Nube...



"(...) Los fugitivos del deber, no encuentran taxi libre para el cielo..."
Canción de las Noches Perdidas, JOAQUÍN SABINA


¡Qué inmóvil está esa nube!...
Pesadita... Cargadita de recuerditos...
Tan llenita de soledades...

¡Mírala!... Ahora se mueve, un poquitín, otro poquitín... ¡Y ya está!
La nube... La nube se deja y se aleja en el aire...
Isla flotante de algodón y papel de seda...
Parece un corazón... Parece algo, algo parece... Y ya ves, hombre, después de todo sí es mujer...





Una de esas mujeres que son, pero no parecen...
Una de esas mujeres que se trasforman según sea día, noche o madrugada...

Pobres de los que parecieron y nunca fueron...
De los que intentaron ser, pero se quedaron tan solo en un mediocre parecido...





Y de aquellos que se parecieron nada más a quienes más odiaron... De esos que fueron grandes, pero se vieron siempre tan cobardes...
Ah, y esos que nada más desearon ser recuerdo, pero ni siquiera llegaron a parecerse al pasado...

Pobres, pobres, pobrecitos esos que no pueden ni ser, ni parecerse...


Y yo, pues, terminé por descubrir un día,
que la lluvia acercaba la gente a las ventanas...
Y que detrás de la lluvia, siempre venía ella...
La sin-forma, la que se fugaba con el viento...





Nube...


20090601

Después de Lanzarse...


"(...) Pero, el Silencio es la más elocuente forma de mentir..."
Fragmento de: Tu Silencio, Bebé.





Ella no estaba segura de empezar a escribir de nuevo, tenía ganas de todo y nada... Tal vez, lo que menos deseaba era escribir... Describir... Desmenuzar palabras tartamudas... No, no quería. Pero el sueño y sus fantasías se negaban a inundarle los ojos, el frío habitaba en el aire y en su piel, y unas lágrimas sin sentido se apoderaban de su paz... Silencio, sí, como siempre, cada noche a solas era como estar sentada sobre la tumba del sonido y la alegría...

Estaba condenada, perdida entre las sábanas, odiaba tener que dormir mientras en algún lugar lejano, otra gente debería estar disfrutando del vino y los placeres de andar recorriendo calles a oscuras... No, no se atrevía.

Es preferible soñar -pensaba-... Claro que, la verdad es que no puedo soñar, no puedo ya... No me quejo, lo extraño a veces... Pero si no se puede, no se puede -concluyó-.

¿Cómo entregarse de nuevo?... La solución era lanzarse, inclusive perder, equivocarse varias veces, una y otra vez, tal y como lo había hecho antes... Tenía que caerse y quedarse tirada en suelo un rato, quedarse teniendo conciencia de estar sola y caída, quizás prolongando el dolor, sufrirlo todo lo necesario y luego terminarlo...

Necesitaba razones para llorarse, para lamentarse el hecho de haber errado... Pero ella ya no se embarraba más las manos... Ahora andaba por la vida analizándolo todo antes de actuar... Cosa en la que jamás pensó cuando en el pasado se equivocaba todo el tiempo... En fin, la gente cambia, cambia... Dicen que algunas personas "crecen"... Otras "maduran" y se hacen llamar "adultos responsables"... Unos pocos se creen "sabios"... Y ella, tan sólo había crecido.

¿Cómo se crece?... Nadie te hace "grande" ni "pequeño"... ¡Nadie!... Ella dice que fue una especie de proceso mental-creativo, imaginó que había crecido, y creció. Opino que fue valiente. Yo no pierdo el tiempo imaginando esas cosas... De hecho, no sé cómo se imagina que uno creció... Nunca he visto a un "grande"... Pero ella dice que no hace falta, que sólo necesito creer, pensar que lo soy... No sé exactamente qué es lo que debo imaginar, pero imagino, ella lo pide... Yo intento, me esfuerzo... Y aún nada... No crezco...

Sólo sé algo... Las dos tenemos miedo. Estamos cansadas, pero nada, ella allá y yo aquí, ambas tan lejanas y a la vez... Viviendo bajo la misma piel... Usando el mismo vestido gris con zapatos negros... Llorando las mismas lágrimas sin sentido... Compartiendo este colchón lleno de la amarga sangre que derramaron los sueños que asesinamos juntas... Soportando la lluvia y a esta maldita brisa, esa que tan descaradamente se atreve a levantar el velo de la cortina para tocarnos y erizarnos la piel...

- Cierra la ventana, por favor, levántate y ciérrala -dice ella-...

- Házlo tú.

- ¡Tonta!... ¡Te cuesta tanto despertar!... Y crecer... Ser tú misma -se lamenta-.

- ¡No quiero crecer!... Me niego.

- Algún día entenderás que es lo mejor... Los que no crecen... Terminan siendo olvidados por el mundo y mueren -susurra ella-.

- Yo sigo viva, y ya ves... No crezco. No puedo...

- Eso crees, pero en el fondo sabes que simplemente no quieres... Aún -afirma ella-.

"En su silencio habita el mío"... En su mirada vacía se piede toda mi fuerza, en su abrazo tardío se funden mis esperanzas de hacerla volver... ¡No, no!... Ella no quiere entender... Y yo nada más espero, me devora la angustia... Me paso las horas evitando que sus palabras de mujer grande me envejezcan el alma y me congelen las ganas...

Ella y Yo... La y Las... Su, de ella... Sus, de ella... Esa... Esas... Nosotras...

No, no somos dos, eso ni lo pienses... Sólo somos una queriendo ser otras. El deseo arde, la necesidad de ver qué hay más allá, eso es algo que impulsa y llama, pero... Ella, la grande, la que sí creció... Sí, ella lo ignora.

Sin embargo, los corazones aún palpitan, siempre palpitan, siempre... Porque hay vida y voluntad de ser... Entonces lo ven, el abismo sigue inmóvil, está ahí y todavía se enfrenta a sus miradas... Sus de nuestra, de nuestra mirada, la que compartimos, la que fijamos siempre al mismo punto... La soledad también quiere saltar... Y ya somos tres.


20090517

La Extinción De Las Últimas Almas Bellas: Hasta Siempre Benedetti

"Su muerte, es menos muerte que la de otros hombres.
Él es de esa clase de tipos que nunca mueren.
Puede ser recordado y visto a toda hora... Hasta siempre."

Mamá.

Creo que la muerte es uno de esos misterios, que al igual que el amor, jamás podré descifrar, o por lo menos, no aún. Por ahora, la vida se me sigue presentando como una hermosa aventura llena de posibilidades, como un exitante viaje que logra interesarme y enredarme un poco más que el descubrimiento de una vida supraterrena, allá en el "otro mundo", descansando en paz. Yo todavía no quiero paz, no "ese" tipo de paz. Pensándolo bien, ningún tipo de paz como tal. Me gusta el conflicto, el devenir, la lucha de contrarios, las fuerzas en lucha... "Me gustan los problemas, no existe otra explicación"...

Y tal vez, estas ganas mías de aferrarme aún a la vida, sean por aquello que llaman "asuntos pendientes", porque sigo enamorada del amor, porque simplemente me gusta estar viva, me acostumbré a vivir, nací viviendo, nadie me preguntó, pero bueno, aquí estoy, qué más da, si estuviera muerta, ni siquiera me molestaría en preguntármelo, ni en responder... Somos los vivos a quienes nos gusta complicar la cosa.

Sí, esa cosa que llamamos vida, que muchos pierden, que otros desperdician... Pero bueno, no soy alguien para juzgar quien la desperdicia o no. No soy dios (todavía), no sé cómo sería yo si fuera un dios, cualquier tipo de dios... No lo sé. Sólo sé que no habría descuidado tanto mi creación... Sé que definitivamente no habría creado unas almas más bellas que otras. No es justo que las unas tengan que ser perseguidas siempre por esas otras... Yo haría que verdaderamente todas mis almas fueran complementos entre sí, pero que igualmente pudiesen vivir separadas, sin necesitarse para seguir existiendo... Solas o acompañadas. Pero, sí, ya lo sé... ¡¡Shhh!!... ¿Demasiado perfecto, no?

Entonces, creo que lo mejor sería que las almas que no fueran bellas, por lo menos sí fueran poetas, pero permitiría que las bellas aprendieran poesía también... Ahh, y eso sí, en esto soy irreductible... Todas las almas bellas o no, deberían saber volar... Por esta cuestión de que no permitiría eso de que el cuerpo sea una cárcel... Al alma que le diera la gana de volar, jamás se vería obligada a quedarse anclada al suelo... A todas les daría alas...

Sin embargo, seamos realistas y dejemos de soñar en lo imposible... Así muchos lo quieran, incluyéndome, jamás seré dios... Y este mundo estará lleno de mierda por los siglos de los siglos, amén. Estamos resignados a no ver la luz, a estar siempre detrás del maldito dinero, a terminar nuestras vidas llenos de nada... A que muera la poesía... Pero en medio de todo, nos consolamos sabiendo que miles de niños mueren de hambre en algún país pobre, tercermundista y en guerra; mientras nosotros, muy inocentes y gorditos, acabamos de comer y estamos calientitos viendo la televisión, entre las cobijas, bajo un techo firme... ¡¡Pobres de los que se están muriendo!!... Sí, pobres, pobres esos que se están muriendo, pero bueno, por lo menos tienen su conciencia. Son más pobres aún los que ya murieron y no se han dado cuenta, esos que siguen yendo a trabajar, pagan impuestos y creen que son felices... ¡¡Autómatas!!...

Esta maldita tortura sería todavía más terrible si no quedáramos los soñadores, aunque soñemos pendejadas, por lo menos nos atrevemos... Y bueno, como siempre, porque dios lo quiso así, hoy se fue uno de los nuestros... Un escritor, un creador de mundos nuevos, diferentes, donde la gente sí puede cambiar su historia, donde el amor es lo más sublime, y noble... Mundos donde la belleza no se vende como puta barata por dos centavos... Donde los amantes no le temen a la locura, a la pasión, al deseo, a desnudarse el espíritu... Como ha dicho mi madre, Benedetti... Eres uno de esos tipos que no se me va a morir nunca en el recuerdo, los pocos que sabemos de tí nos consolaremos en tus versos... Ciertamente, una de las almas más bellas que he conocido. A través de tus palabras pude descubrirme, redescubrirme, inventarme, reinventarme, conocerme, renococerme y hasta desconocerme al mismo tiempo...

Termino estas palabras, que del corazón me nacen, con uno de tus poemas... Fue lo primero que leí después de enterarme de lo tu partida... Un buen amigo me dio estos versos tuyos, y al leer cada frase, las lágimas brotaron de mis ojos, era como si anticiparas esta despedida tan definitiva, como si lo supieras de hace tiempo, y sí, todos lo sabemos, pero lo ignoramos... ¡¡Qué melancolía tan insoportable!!... ¡¿88 años, tenías que irte ya, cierto?! Ojalá pudiera yo morir como tú, siendo más vieja y sincera, más verdadera, ojalá mi alma aprendiera a no temerle a sus alas y pudiera volar... Volar para encontrar en el aire esa inspiración que tú hallaste... ¡¡Qué noche tan llena se suspiros!!...


Chau Número Tres.

Mario Benedetti

Te dejo con tu vida,

tu trabajo,

tu gente,
con tus puestas de sol
y tus amaneceres...
Sembrando tu confianza,

te dejo junto al mundo,

derrotando imposibles,

segura sin seguro...

Te dejo frente al mar,

descifrándote sola,

sin mi pregunta a ciegas,

sin mi respuesta rota...

Te dejo sin mis dudas:

pobres y malheridas,

sin mis inmadureces,

sin mi veteranía...

Pero tampoco creas

a pie juntillas todo,

no creas, nunca creas

este falso abandono...

Estaré donde

menos lo esperes,

por ejemplo,

en un árbol añoso

de oscuros cabeceos...

Estaré en un lejano

horizonte sin horas...

En la huella del tacto,

en tu sombra y mi sombra...

Estaré repartido

en cuatro o cinco pibes,

de esos que vos mirás

y enseguida te siguen...

Y ojalá pueda estar de tu sueño,

en la red, esperando

tus ojos y mirándote...




20090511

"La Medida del Amor"





-Siempre quise saber si era capaz de amar como amas tú– dijo el discípulo hindú a su maestro.

-No existe nada más allá del amor –respondió el maestro-. Es lo que hace girar al mundo y mantiene las estrellas suspendidas en el cielo.

-Lo sé. Pero, ¿cómo puedo saber si mi amor es lo bastante grande?

-Procura saber si te entregas, o si por el contrario, huyes de tus emociones. Pero no te hagas preguntas como ésa, pues el amor no es grande ni pequeño. No se puede medir un sentimiento como se mide una calle: si haces eso, sólo percibirás su reflejo, como el de la luna en un lago, pero no estarás recorriendo su camino.

Paulo Coelho, Warrior Of The Light.

Ed. 197